Capturar agua del aire puede sonar a ciencia ficción, pero algunos escarabajos del desierto de Namibia llevan millones de años haciéndolo. Su caparazón, cubierto de minúsculas protuberancias, atrapa las gotitas de niebla que viajan con el viento y las canaliza directamente hacia su boca. Lo que la evolución tardó eras geológicas en perfeccionar, los ingenieros lo están replicando ahora en forma de máquinas capaces de extraer agua potable directamente de la atmósfera, incluso en regiones donde no llueve casi nunca. (Fuente: Ambientum)