En el sur de Chile, entre volcanes, lagos y bosques milenarios, el Parque Nacional Conguillío resguarda uno de los paisajes más antiguos del planeta. Esta área protegida, de más de 60 000 hectáreas, es considerada uno de los últimos refugios naturales que conserva ecosistemas similares a los que existían en la época de los dinosaurios. Cada otoño, sus extensos bosques de araucarias transforman el paisaje en un escenario de colores intensos que atrae a miles de visitantes y amantes de la naturaleza. (Fuente: Mongabay)