El coste de la crisis climática no es solo una cifra del presente; es una deuda que acumula intereses de forma exponencial. Un reciente estudio liderado por la Universidad de Stanford y publicado en la revista Nature revela que las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) generan un perjuicio económico que se prolonga durante décadas, estimando que los daños futuros serán, al menos, diez veces superiores a los ya registrados. (Fuente: Ambientum)