El pasado sábado el perfil de las ciudades españolas se transformó durante sesenta minutos. Desde la Puerta de Alcalá en Madrid hasta la Sagrada Familia en Barcelona, los edificios más emblemáticos del país apagaron sus luces para conmemorar el vigésimo aniversario de la Hora del Planeta. Lo que comenzó en 2007 como un gesto simbólico en Sídney (Australia) se ha consolidado hoy como el mayor movimiento mundial en defensa de la naturaleza, alcanzando a millones de personas en más de 190 países. (Fuente: Ambientum)