El nivel del mar en buena parte de las costas del planeta es más alto de lo que daban por hecho muchos estudios usados para calcular inundaciones, daños y planes de adaptación. Un trabajo publicado en Nature concluye que más del 99% de las evaluaciones revisadas manejó de forma inadecuada la altura del mar y la elevación del terreno, una base esencial para saber qué zonas están realmente en peligro. (Fuente: Ecoticias)