El estudio revela que las plantas expuestas a la luz artificial nocturna (ALAN) producen polen durante un período prolongado, lo que constituye «un importante problema de salud pública», explica Andrew Richardson, ecólogo de la Universidad del Norte de Arizona, en email enviado a Mongabay. «Las alergias estacionales cuestan miles de millones de dólares en atención médica y alteran la vida de las personas sensibles», agrega. (Fuente: Mongabay)